El clan – Ana Basualdo

Sentado en las rampas, Guido descifra los motores de diverso linaje que suenan los domingos por la tarde en el río Luján. Pestañea con fuerza cuando descubre un modelo poco conocido; cierra del todo la mano inválida hasta que logra identificarlo, abstraerlo del gran ruido y llevarlo río arriba, hacia el silencio. La mano derecha le quedó contraída como si encerrara una manzana desde el día en que, a los diez años, le aseguró a Luis, el menor de los siete hermanos, que era capaz de aplicarla durante varios minutos a una plancha caliente sin pedir auxilio.
No se da vuelta cuando, a su espalda, oye la voz de Fernando:
-Natalio vuelve en cualquier momento. ¿Qué hacemos? Seguir leyendo El clan – Ana Basualdo