Hora de irse – Stephen Dixon (fragmento)

“Mire este lote” dice la vendedora poniendo otra bandeja de collares de jade en el mostrador. Veo uno que me gusta. Verde claro, de cuentas pequeñas, hilvanadas con hilo, sin oro salvo en el broche. Lo agarro. “Me gusta este”. “Regatea, regatea”, dice mi padre. “Primero pregúntale el precio y después ofrécele la mitad”.

“¿Cuánto cuesta?”, le pregunto.

“Ciento diez”.

“Cincuenta y cinco o sesenta, rápido” dice mi padre.

“Me parece bien y es el primero que realmente me gusta”.

“Es la mejor manera de comprar. Janine”, le dice la vendedora a una vendedora más joven, “¿te lo probarías para mostrarle al señor?”.

Janine se acerca, sonríe y me saluda, se desabotona los dos primeros botones de la blusa y toma el tercero.

“No es necesario”, digo.

“No se preocupe”, dice la mujer de más edad. “Hasta ahí la dejo llegar por ese precio”